Navidad, Navidad, "Dulce", Navidad...
"Guau. Cada año empiezan más pronto."
Es el pensamiento que flota por mi cabeza cuando veo a un batallón de electricistas vestidos con el característico uniforme azul marino colocando las luces de Navidad a principios de noviembre.
Es lo que reflexiono cuando, al encender la tele, me acorralan (por así decirlo) los anuncios de juguetes: Bratz, Scalextric, Barbies, Playmobil, Polly Pocket, Action Man, muñequitos de acción variados...
Son las seis palabras que resuenan en mis oídos cuando los supermercados se llenan de turrón del barato (y del caro) y cajas de polvorones a 2x1.
La frase que murmuro por lo bajini al escuchar la popular cancioncilla de "El Almendro", que proviene del televisor de los vecionos de abajo... Vuelveeee a casa vuelveee, por Navidaaad...
Lo que pienso al ver que las tiendas han cambiado su decoraciónhabitual por otra más o menos aceptable, con una aire navideño, o por otra más horrenda, en la que predominan los artículos del "Todo a 100"
Lo que siseo cuando empiezo a recibir SMS con textos del tipo "Merry Xmas"
Lo que... ya os podéis imaginar como continua la lista ¿no? Supongo que a vosotros también os ha pasado... año sí y año también. A mí me agobia.
Pero, cuando era pequeña, esas cosas me encanataban Cuando digo "Esas cosas" me refiero al anuncio del Calvo de la Lotería (también muy xmas se me olvidóescribirlo arriba...), a las luces, y a las cajas de polvorones oferta 2x1 de Mercadona... esos detalles me recordaban a las películas americanas en la que se habla del verdadero sentido de la Navidad (y que es siempre lo mismo dar sin esperar recibir nada a cambio) y eso me gustaba. Fíjate si me gustaba, que en verano ya estaba pensando en Navidad.
Ahora no. Ahora me agobia. Veo a la gente por la calle, en el autobús,estresada, por el trabajo. Les veo aporreando la PDAy murmurando por lo bajo "Tengo que comprarle la Barbie Princesa Superstar a la niña después de la reunión" o "Las gambas. Las gambas. Me tengo que acordar." o bien "La semana que viene tengo que llevar al niño a que le dé la carta a los Reyes Magos..."
Qué estrés... la verdad es que a una se le pega tanta... hostilidad hacia una época del año.
Este año, he de confesar que, hasta hoy mismo, no me había dado cuenta de que las fiestas y todo lo que conllevan se me echan encima... y que no tengo ni idea de que les voy a regalar a mis padres, ni que pedirles, ni nada...
Ahora, ya la puedo notar n el aire. Turrones a un euro, empresarios neuróticos, luces fundidas... ya lo veo claro. El aire huele (apesta) a Navidad.



Angus dijo
Tienes razón con lo de la Navidad; a mí me pasa lo mismo: me agobia. Totalmente de acuerdo en que hay que huir del consumismo aunque también es verdad que tiene su lado bueno, o sea, las vacaciones.
Veo que has insertado reproductores con tu música preferida, ¡enhorabuena! ... y gracias por enlazarme.
9 Diciembre 2007 | 07:32 PM